Comentario sobre las Enseñanzas de la Puja de Fuego

Sábado 3 de noviembre de 2018

Con respecto a las enseñanzas que di ayer durante la Puja de Fuego, no me gustaría que se malinterpretaran algunas de mis declaraciones, especialmente cuando os digo que penséis lo que estáis haciendo en vuestra vida y lo que queréis conseguir, también cuando me refiero a cuál es el sentido de trabajar tanto o dedicarse continuamente a reunir cosas materiales o ese tipo de cosas.

Cuando hablo de esto, quiero aclarar que le estoy diciendo a nadie que debería hacerse un renunciante, o un ermitaño, que debería abandonar todo lo relacionado con el mundo físico externo; yo nunca quiero decir eso de esa manera, como si nuestro trabajo no tuviese ningún valor, claro que no. Porque una de las cosas a tener en cuenta dentro del camino espiritual, es el llamado “deber” u “obligación”, es decir, si uno tiene que trabajar por circunstancias de su vida, y el “deber” que tiene que cumplir es ese, no puede ni debe abandonarlo, eso no estaría bien; al igual que poseer todas las cosas que uno necesita para vivir, no tiene por qué abandonarlas.

Cuando hablo de todo esto, el sentido es más de invitaros a reflexionar sobre dónde tenéis vuestra mente e intención; porque, si uno trabaja y consigue cosas mundanas, pero su mente está totalmente enredada en esos actos, logros, percepciones, deseos, expectaciones etc… da igual entonces lo que practique de Dharma, tendrá muy poco efecto de transformación mental debido a que estamos poniendo toda nuestra energía e interés en cosas mundanas.

Por otro lado, si uno cumple con su deber, sea cual sea, con su mente puesta en las enseñanzas que ha recibido, y está comprometido a ponerlas en práctica y a conseguir logros espirituales, entonces, no solo está cumpliendo y agotando su karma físico mundano, sino que eso no será un impedimento para la realización espiritual.

Ahora, está claro y esto está recomendado por todos los maestros espirituales, que una persona laica, una persona de familia, de vez en cuando es necesario que se tome tiempos de dedicación absoluta a los procesos del Dharma, a la práctica en solitario; porque si no es mucho más difícil entender su esencia. Es verdad que hay gente que puede tomar la decisión de renunciar a todo y solo dedicarse a la práctica del Dharma, pero eso solo puede darse si uno tiene ya la acumulación para ello de otras vidas.

Aún así, eso es un camino para muy poca gente, es un camino más o menos duro y que requiere mucho coraje, pero está claro que no es para la mayoría.