EXPLICACION

DE NUESTRA ESENCIA NO DUAL Y DE LA REPETICION DE SAMSARA

 

El secreto es que todas las cosas tienen una misma esencia. Si no somos capaces de ver cuál es esa esencia, no entramos en la sabiduría, o no generamos sabiduría. Da igual el camino que escojas, la esencia ultima de todas las cosas solo es una, no hay dos, aunque se hable de la dualidad, lo alto lo bajo, Shiva, Shakti, la forma, el vacío, todo eso es dualidad, en esencia no hay dualidad. Si no ves la esencia, no tienes sabiduría por lo tanto conceptualizas la dualidad, si crees que esta cosa es diferente a esta, no puedes evitar estar sujeto a conceptos, pero cuando ves que la esencia de eso es lo mismo que la de esto, ahí no hay concepto. Como todo lo percibimos a través de nuestra mente, la esencia está en nuestra mente. Nosotros no podemos decir que esto percibe, o que los objetos perciben, no podemos decir eso, ni siquiera puedes decir que el cuerpo percibe. Si el cuerpo percibiera de verdad, un cuerpo muerto percibiría, pero el cuerpo muerto no percibe, porque no es el cuerpo el que percibe, es la mente, la conciencia, la que percibe. Por lo tanto, tenemos que llegar a una conclusión última y definitiva de dónde está la raíz de todo, dónde está la base de todo, y eso es nuestra mente, nuestra consciencia.

Por lo tanto, tenemos que aprender a ser conscientes de cuál es la esencia de nuestra mente. Mientras no veamos la esencia, no podemos evitar estar sujetos a pensamientos y a describir las cosas, y eso se llama dualidad, y eso te hace vivir en Samsara. Samsara en este sentido se refiere al ciclo repetitivo. ¿Repetitivo de qué? De conceptos, de descripciones. Entonces cuando rompes ese ciclo, cuando rompes los pensamientos, porque ya no los usas, porque ya estás viendo la esencia, entonces la experiencia de samsara se rompe. Pero mientras no veamos la esencia, Samsara se repite y se repite. Porque Samsara es como pensamientos que se nos repiten, pensamientos que se repiten y se repiten. Por lo tanto, eso es Samsara, esa repetición, nuestras experiencias se van, pero luego vuelven, eso es repetición, eso es Samsara. Cuando estás en la esencia las cosas no van y vienen, la esencia no se mueve, la esencia es como el espacio. Las cosas pueden parecer que se mueven en el espacio, pero eso es desde el punto relativo conceptual, como la mente describe las cosas. El vacío no se mueve, pero no sólo el vacío no se mueve, si vieras una sola cosa en el espacio donde no hay nada más, verías que no se mueve, no se mueve. Lo que nosotros percibimos de movimiento, es la comparación entre dos cosas, pero si solo hubiera una, no hay movimiento. Aunque hubiera un objeto solo desplazándose en el espacio, no lo vería moverse, ¿entendéis? Solo puedes ver que se mueve, cuando hay un punto de referencia, pero si no lo hay, no puedes ver que se mueve, aunque el objeto viajara a la velocidad de la luz, lo verías que está quieto, de verdad, es así. Por lo tanto, eso significa que no solo la realidad última no se mueve. La realidad aparente tampoco se mueve;  solo son nuestros conceptos los que hablan y dicen comparando una cosa con la otra, que esto se mueve, que esto no se mueve, esto sube, esto baja, pero solamente son los conceptos, no existe eso que se mueve. Si yo muevo un objeto, en verdad no estoy moviendo nada, lo que pasa es que en comparación con los puntos de referencia se mueve, pero si solamente viera este objeto solo, no percibiría movimiento.

Discípulo: Pero uno mismo, como cuerpo, ¿no sirve como punto de referencia para ver el movimiento entonces?

Maestro: Si te identificas con el cuerpo sí, pero si ves que es solo consciencia no. Porque si ves de qué está hecho, la consciencia solamente es espacio. Por lo tanto, el espacio no es un punto de referencia, el espacio es ilimitado. El punto de referencia es la mente que piensa, que se identifica, o que se identifica con el cuerpo, eso sí, pero en realidad eso no existe, es tu pensamiento, total. Por lo tanto, vamos a intentar ver lo que es la esencia de la mente y eso quiere decir, que tenemos que ver cuál es la base de la experiencia de todo lo que hay o surge en la mente. Entonces, tenemos que ver si la mente es algo sólido o es solo espacio, y dentro de ese espacio, ¿es un espacio inerte, o es un espacio consciente? Entonces, cuando la mente, la conciencia, ve que su esencia es espacio consciente, ya está, eso es la esencia. No hay ninguna otra esencia más, ni en ningún sitio, ni en una tierra pura, ni mañana. Esta esencia trasciende todos loes extremos, aquí, allí, allá, acá, todos. Si la puedes ver has resuelto samsara, ya está, pero mientras pienses y compares y te lo creas, samsara existe, ya está.

Sobre el yo consciente y los pensamientos.

Maestro: Tienes que ver donde se da todo eso, eso es lo más importante. En tu mente, pueden surgir pensamientos, pueden surgir emociones; del pasado, del presente, del futuro, de lo que está pasando, de lo que sea, pero lo más importante es ¿cuál es su base?, ¿de donde surgen y a donde se van? Cuando surgen, ¿dónde surgen? Y, ¿a dónde se van? La base es eso, de dónde salen y a dónde se van, esa es la base. Tienes que mirar eso, tienes que conocer la base, mirar la base con tu mente y no alterar todo lo que surja, no tienes que manipularlo, no tienes que querer que sea de otra manera, no tienes que decir esto es bueno y esto es malo, no. Esa es la tendencia de samsara, eso es el ciclo repetitivo, porque nos apegamos y rechazamos. Nos apegamos a lo que nos gusta y rechazamos lo que no nos gusta, pero eso es un error, porque eso quiere decir que no estamos viendo la esencia que es única, ¿entendéis? Si es una, tienes que tratar a los dos por igual, eso revela ecuanimidad y sabiduría. Entonces, tienes que hacer dos cosas:  primero tienes que ver el sustrato que es la consciencia vacía pero despierta, (el despertar no es alguien, es vacío), tienes que ver las dos cosas, el vacío y la consciencia, y segundo, como siguen saliendo cosas tienes que tratarlas libres de apego y rechazo. Si haces eso tienes asegurada la iluminación, tan sencillo como eso, pero nuestras tendencias lo lían todo, ahora mismo yo os lo digo, y seguro que lo tenéis claro, pero cuando os vais a hacerlo vosotros, … un desastre… “Esto es imposible, ahora no puedo”, lo que sea…, miles de cosas y te las crees, y sufres por ello, y te sientes débil o mal por ello, lo cual quiere decir que no estas practicando, ya está, no estás viendo la verdad, solo eso, tan sencillo. Entonces samsara sigue, se repite, se repite, se repite. Todas las enseñanzas que existen dan igual los años que uno pueda hablarlas, los textos que hayas leído…, se reducen a esto, a esto. Mira la base de tu mente, porque es donde todo se da, y lo que surge ¡déjalo ser lo que es!, ya está. Si haces eso, te liberas del sufrimiento para siempre, sin residuos, a partir de ahí, ya no tienes que aprender nada más. Hay que entenderlo, hay que hacerlo y hay que consumarlo, esas tres cosas; porque no lo puedes hacer si no lo entiendes, y no lo puedes consumar si no lo haces, por eso tienes que hacer las tres cosas, y no puedes dejar de hacerlo hasta que lo consigas, porque en el momento en el que lo dejas, ahí se para todo el proceso. Tu aspiración tiene que ser hasta el final, pase lo que pase; vivas, mueras, enfermes, estés sano, tengas dinero, no lo tengas, tu motivación tiene que ser ver que esa es la verdad, ver y estar en la verdad. Si tienes eso, ese es el coraje, la energía y la fuerza que hace falta para conseguirlo, pero si tienes eso y tienes mil tipos de intereses más y mil tipos de preocupaciones, no lo puedes conseguir. Aquí es, o todo, o nada. Puedes ir poco a poco, acumulando poco a poco, pero de vez en cuando la propia acumulación te va a llevar a que decidas, entonces, puedes decidir hacerlo más y total hasta que lo consigas, o puede ser que digas, “todavía no”, entonces no los consigues, solo eso. Pero de vez en cuando, la acumulación te hace que tengas que pegar saltos, que tengas que tomar decisiones muy importantes, a veces las coges, a veces no, eso depende de ti, nadie te fuerza con una pistola, no, eres tú, ¿entiendes? Entonces, si queréis hacer algo sencillo, solo hay que hacer eso, ya está, de verdad. Pero como entiendo como es la mente, eso que es tan sencillo…

Según dicen los maestros en los textos, hacen falta muchos méritos y mucha purificación para entenderlo, para integrarlo, para practicarlo y conseguirlo, por muy sencillo que parezca. Eso es la paradoja, tú eres eso, pero no lo vives plenamente, te has olvidado de lo que eres. Es como el que nace siendo un león, pero desde pequeño se junta con una manada de ciervos, se cree que es un ciervo; va saltando… hasta que un día un león le dice: “¿Pero estás loco, que haces saltando como un ciervo?”, entonces le dice “¡ven, ven!”, lo lleva al lago y le dice, “¡mírate, tu eres como yo, tú no eres un ciervo!” A partir de ahí se despierta. Pues cuando se revela lo que tú eres en la forma de mirar que el Guru te está apuntando, lo que el Guru te está apuntando es lo que tú eres, solo eso, te está mostrando un espejo, y ese es el camino genuino total, pero la gente no se convence. Entonces un león le dice al león que se cree que es un ciervo, que él es eso. Pero él nunca se ha comportado como un león, entonces la tendencia pasa todavía por comportarse como un ciervo, pero si poco a poco se relaciona con leones, entonces poco a poco su naturaleza aflora, eso es lo que se llama satsang, eso es lo que se llama la cercanía con los santos, o con los iluminados, porque es para que tú veas y tengas un recuerdo de tu naturaleza, solo eso. No es que te tenga que trasferir algo, es que tu reconozcas lo que tú eres, ya está.