Introducción a la Consciencia Pura y Explicación de Cómo Integrarla 

Jueves 20 de diciembre durante ceremonia de Sai Baba

El camino de la trasmisión de la sabiduría, el camino vivo de la sabiduría, es que el Guru te diga lo que tú eres. Así es como lo han recibido la mayoría de iluminados. Pero recibir eso y que a partir de ahí sea lo único más importante para ti, solo depende de ti, de tu maduración y de tu devoción. Si eso se convierte en lo más importante, es solo cuestión de tiempo que consigas la iluminación. Es a partir de ahí, cuando se puede decir que has entrado en el camino. Pero si eso no entra, si tú no eres capaz de aceptar eso, todavía estás perdido. O sea que, entrar en el camino de verdad, no es escuchar cualquier enseñanza, eso es el camino externo. El verdadero camino es cuando integras y aceptas la verdad de la introducción. La introducción es cuando el Guru te dice lo que tú eres; hay muchas maneras, pero cuando eso se da, si aceptas y dices que esa es la única verdad, y solo haces eso, entonces entras en el camino, y entonces es solo cuestión de tiempo.

Cuando digo cuestión de tiempo, quiero decir que, en cierto momento, habrá un cambio total, un cambio radical. Es decir, que habrá un antes y un después, dos mundos diferentes. El hecho de que recibas la introducción, no quiere decir que lo consigas en ese momento, quiere decir que lo aceptas, que ese es el principio. Y entonces, cuando aceptas eso como la única verdad y el único camino, es cuestión de tiempo que se abra. Puede ser en una vida o puede ser en más, pero es cuestión de tiempo. Pero si no tienes eso, no es cuestión de tiempo. No se abre, esa es la llave. Por ejemplo, eso es lo que recibió Nisargadatta. Su Guru le dijo eso y a él le llevó tres años. A otros le lleva mucho más y a otros menos, da igual, depende de ti, lo importante es que lo aceptes como la única realidad, la última realidad, que aceptes que eso es la verdadera esencia de todo y ya está.

Entonces ¿qué es eso?, eso es lo que tú eres. Lo que tú eres quiere decir el que escucha, el que ve, el que siente, el que piensa. Ese es ya el estado último, eso es la iluminación, solo ese. No lo demás, solo ese. Entonces tú tienes que aceptar eso. El que escucha no es un yo, es la realidad verdadera, tienes que aceptar eso. El que hace no es un yo, es la realidad verdadera. El que piensa no es un yo, es la realidad verdadera. Si tu aceptas eso y te quedas conscientemente en eso que tu eres ya, es cuestión de tiempo, no hay nada más. Ese es el camino fácil. Si lo coges es fácil, es cuestión de tiempo.

Me cuesta entender como la gente no lo ve, …lo entiendes, ¡pero no lo entiendes! solo es cuestión de confianza y de que te quedes ahí, solo es eso. Si tú te agarras a eso como la ultima verdad, como la iluminación, no tienes que preocuparte más. ¡si tú, tu, tu!.. ¡todos ahora mismo!, ¡el que está escuchando! Tienes que decir: “eso es el estado último, eso es la conciencia pura, ahí no hay yo ni mundo ni nada, ahí solo hay consciencia pura! Y lo miras, ¡míralo! ¡A ver si existe yo u otra cosa! Y veras que solo es consciencia pura. Y esa consciencia pura no se mueve ni tiene piernas, ni va volando. No tiene brazos, no se mueve… cuando miras para identificarlo, para investigar algo, te das cuenta de que no se ha movido de lo que tú eres. La consciencia pura no se mueve porque es como el espacio, no tiene piernas, no se mueve, no se desplaza. Entonces lo asimilas porque lo oyes, y lo ves, estas ahí y ya está, no hay nada más. Ese es el verdadero camino para conseguir la iluminación. Si lo haces se supone que en una vida lo consigues. Y ahí no hay más explicaciones, no hay puntos filosóficos, ni opiniones ¡no hay!, ¿entiendes? Ahí, eso es lo único que hay, Satchitananda. Al principio uno todavía no experimenta el fruto, el fruto completo, pero no quiere decir que no esté ahí. Eso es como el sol cuando sale en invierno. Cuando hay nieve, al principio el sol no derrite la nieve, hace falta tiempo. Y con el tiempo el sol derrite la nieve. Y cuando la derrite sus cualidades se están manifestando, porque su cualidad es derretir, pero tú al principio no lo ves porque hace falta tiempo. Esto es igual. Cuando estás ahí, la mente es vacía y lúcida, no hay nada, pero tu mente esta despierta y te quedas ahí. Lo que pasa es que el fruto total de la manifestación y de las cualidades lleva tiempo que se manifiesten, como el sol. ¿Lo entendéis? Entonces tu práctica es la confianza de que tú y la realidad última sois la iluminación y ya está, y te quedas ahí, con confianza en eso. Si tienes confianza en eso, te aseguro que lo consigues en una vida. Pero depende de ti, porque yo no te lo puedo dar. Porque tú ya lo tienes, te lo tienes que creer tú, ¿entiendes? Yo no te puedo dar una cosa que tú ya tienes, ¡la tienes tú! Yo te abro la puerta, ahora tienes que verla. Pero te he dicho lo que tú eres, eso es lo que se llama la unión con el Guru. Si tú ves eso, esa es la verdadera unión con el Guru, porque eso que tu eres es lo que el Guru es. Por lo tanto, eso es la ultima unión, lo que se llama unión trascendental, que no depende de que estés o no estés, porque tu ya eres eso. Trascendental quiere decir que no tiene principio ni fin, cuando te das cuenta, te das cuenta de que no hay samsara que abandonar, ni iluminación que lograr, porque tu ya eres eso. Eso es lo máximo, si lo entiendes, eso es lo máximo. Tu camino se hace fácil. ¿Lo habéis entendido?

Ahora no debéis olvidarlo. Cada vez que te acuerdes de esto, de lo que acabas de ser introducido, eso se llama meditación. No es hacer algo raro o imaginar, es acordarte de lo que has sido introducido, ese es el proceso de Dzogchen. Eso es lo que hizo Nisargadatta, acordarse de lo que su Guru le había dicho, y ya está, solo eso, ¿lo entiendes? Cuando te vienen dudas, cuando te viene sensación de dificultad, solo tienes que acordarte de lo que tú eres y ya está. Porque lo que tú eres, da igual lo que venga, no cambia nunca, nunca, nunca. Nada puede dañar al espacio, y tú eres espacio, consciente, pero espacio. Sin forma, espacio sin forma. Cuando realizas eso, la miseria se acaba, el sufrimiento se acaba, el dolor se acaba, el miedo se acaba, la expectación se acaba, todo lo que creemos que existe se acaba, y solo hay consciencia pura. Y eso es Satchitananda, y eso son los tres kayas: Dharmakaya, Sambhogakaya y Nirmanakaya. Y la manifestación sigue, pero no hay dualidad para ti. Para ti ya no hay samsara, aunque en la mente de los demás aparezcas como un ser samsarico, para ti no hay. Cuando realizas esa verdad, te das cuenta de que nunca has nacido en samsara. ¡Nunca! Ahí te das cuenta de que ni entras en samsara ni sales. Ahí te das cuenta de que samsara no ha existido nunca, que es otra cosa. Eso para nosotros es revolucionario, ¿entiendes? Es como vivir un sueño, cuando te despiertas, ¿dónde está el sueño? Da igual lo que hayas experimentado, no significa nada. Te das cuenta de que el sueño fue ilusorio total de principio a fin, no tiene realidad. Pues la iluminación es igual con la manifestación. La iluminación también significa despertar del sueño de samsara, es lo mismo, ¿ok? No confiar en los pensamientos. Cuando los pensamientos te digan que es difícil, no confíes. Si te dicen que es fácil, tampoco confíes. Porque si confías, cuando es fácil no vas a poder evitar rechazar cuando es difícil, porque te apegas a lo que te gusta, y luego rechazas lo que no te gusta. Entonces da igual lo que digas, lo que tú eres no puede ser influenciado por nada de lo que surge. Si lo haces así, tarde o temprano la tendencia de agarre que tenemos se quita, y entonces experimentas un estado que intelectualmente no se puede entender. Es una experiencia pura, no está tocada por la dualidad, por el ego, por lo que quieres o no quieres. No, es otra cosa, no se puede describir… a partir de ahí, todos callados… Bien… ¿Está claro?

Esto no es cuestión de difícil o no difícil, es cuestión de confianza, de aceptar y confiar. Lo ves y te quedas ahí, y refuerzas esa confianza todos los días, y quitas la confianza que tienes en otras cosas que no son, ¿entiendes? eso es discernimiento también. Te quedas en lo que eres y sueltas lo que no eres tú. Eso es discernimiento, pero hay que hacerlo. Si solo lo piensas no se produce el cambio, tienes que hacerlo. ¿Alguna duda? Esto no es difícil ni fácil, esto es lo que es.