La Clave del Verdadero Reconocimiento-2

Sábado, 20 de octubre de 2018

Siguiendo con lo que hablamos la última vez, con respecto al camino de la práctica directa de Dzogchen, primero voy a explicar qué significa Buddha y qué implica esa Iluminación: Buddha en tibetano se dice Sang-gyé; primero, “Sang” es total purificación o total abandono o renuncia de los velos, impurezas o en definitiva de la ilusión, es decir de lo que no es, y esto hay que hacerlo de forma natural según Dzogchen, sin tensión, esfuerzo forzado, o expectación. Cuando uno hace esto recupera el estado natural de la mente, donde todo se aclara por sí mismo. El otro significado de Sang es despierto, lo que implica que después de purificar los velos, uno despierta o reconoce su naturaleza despierta, su Consciencia Pura.

La segunda parte es completa realización, apertura o desarrollo o despliegue, de lo que es, es decir, de la Sabiduría Innata, de la Luminosidad Innata, de la Esencia de la Consciencia Pura; es decir, que lo que había como semilla adormecida u oscurecida por la ignorancia, al despertar, produce una total maduración o apertura de las cualidades que la mente iluminada posee de forma innata o inherente. Estas cualidades incluyen poderes variados, superconocimientos, infinitos samadhis, actividades de beneficio, inconmensurable amor, compasión etc.

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Conforme uno practica el abandono, la renuncia o el soltar de todas las apariencias que surgen, uno está ejercitando a la vez el control sobre la mente ordinaria. Aquí control quiere decir dominio, y esto a su vez implica un debilitamiento de la fuerza que los pensamientos ordinarios y las emociones aflictivas ejercen sobre nosotros. Durante muchísimas, vidas debido a la ignorancia, que aquí significa creer en la realidad y existencia de todo lo que surge, nos ha hecho débiles, ha hecho que perdamos confianza en nosotros mismos o nuestra realidad verdadera, ocultándola, oscureciéndola, por así decirlo, y esto es porque nos hemos dejado llevar, nos hemos creído a ojos cerrados que todo lo que pensamos y sentimos es real. Parece algo fácil de entender cuando se explica, pero llevar a cabo el mecanismo que destruye este patrón habitual requiere de una decisión, fortaleza y disciplinas extraordinarias.

Esto lo podemos ver en nuestra sesión conforme intentamos aplicar el dejar ir, el soltar, el entregar. Conforme intentemos estar en esa práctica, veremos que parece que durante unos segundos puede que sintamos que lo podemos hacer, pero enseguida nos damos cuenta de que volvemos otra vez a fijarnos y creer en nuestros pensamientos y emociones, creyendo realmente que todo lo que pensamos y sentimos, o hemos pensado y sentido durante el día ha sido real. Entonces, en esta primera fase de dejar ir, solo vamos a quitar el aspecto superficial de la ignorancia, y vamos a generar un cierto tipo de control mental o control sobre las apariencias, e incluso ganaremos un nivel de autoconfianza, pero no será todavía total. Este dejar ir, nos enseña a entrar en calma, y nos enseña que todo surge y se desvanece de forma natural si lo dejamos tal cual es. Esto deriva poder y conocimiento, pero no es suficiente.

Para que sea completo tenemos que entrar en la raíz, en el corazón o en la base fundamental de la ignorancia, que es el hecho de ver a nivel profundo y total, que todo, y esto implica TODO, es vacío de naturaleza intrínseca. TODO es ilusorio conforme aparece o existe, o sea, que la existencia o apariencia no implica ninguna realidad tangible, sólida o encontrable a nivel último o fundamental; si esto no lo vemos directamente con nuestra mente una y otra vez, no seremos capaces de destruir los niveles más sutiles de la ignorancia, los llamados velos de la omnisciencia.

Mientras no podamos morar en este vacío último de la realidad, estaremos sujetos a posibles manifestaciones de velos duales y como consecuencia todavía estaremos sujetos al sufrimiento.

Por lo tanto, ahora en la práctica, lo que vamos a hacer va a ser incorporar este nuevo aspecto para poder lograr todavía más estabilidad en nosotros mismos. Entonces, primero ponemos en nuestra mente la clave de lo que vamos a hacer, y esto es:

  • 1º. “Voy a dejar todo suelto, voy a soltar todo lo que surge y aparece para quedarme tranquilo y estable en mí mismo”. Dentro de esa acción, en esa soltura, uno reconoce el estado natural de su mente, de su ser, y estando en ese reconocimiento, todo lo que surge lo deja ser.

Ahora, para añadir esto nuevo explicado hoy y que nos ayude a profundizar en la sabiduría uno dice:

  • 2º. “Todo lo que surge, todo lo que percibo y siento es ilusorio, por lo tanto, como ya es así, no tengo que hacer ningún esfuerzo para que se vaya o desaparezca, si realmente es ilusorio no me puede dañar ni distraer”, y también es bueno pensar (que aquí pensar quiere decir usar el pensamiento para VER lo que estamos pensando) que “yo”, el observador también soy ilusorio, y por eso tampoco debo agarrarlo o pensar que aquí hay “alguien” haciendo algo”.

Por lo tanto, para que quede claro, el objetivo es estar en tal nivel de soltura, desprendimiento, entrega o abandono, que pueda descubrir el estado natural de mí mismo, de mi realidad tal cual es, un estado que no es imaginado, creado, forzado ni fabricado por mi mente.

Ahora, conforme intento hacer esto, veré que siguen saliendo cosas en mi mente y emociones, y para que me sea más fácil dejarlas ser lo que son, pienso lo que he dicho antes, es decir: “Todo lo que surge es ilusorio etc.”; cada vez que parezca que el soltar no me sale, o parezca que me enredo con lo que sale, o me canso etc., tengo que decir eso: “Esa percepción de eso que surge, igual como lo que surge, igual como yo que lo experimento, todo esto es ilusorio”, y si lo hago bien, veré que el soltar se hace más fácil y efectivo; en realidad si lo hago muy bien ocurrirá algo curioso, y es que veremos que el soltar, el vacío y la liberación de todas las apariencias son lo mismo. Esta técnica es usar un pensamiento que nos ayudará a derrotar la fijación más ignorante que tenemos, que es la creencia en la realidad sustancial o tangible de todas las cosas, la ignorancia fundamental.

Por lo tanto, hagamos esto.