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Palabras de Sabiduría para cualquier momento

24 marzo 2020

«Por favor leed el texto con tranquilidad, leedlo con atención y concentración, leedlo hasta el final y varias veces si es necesario,  pues se trata de una enseñanza profunda que requiere reflexión, recapacitación y meditación para que de esta trasmisión directa podamos extraer las conclusiones trascendentales que son las que realmente nos pueden ayudar en estos y otros momentos de confusión y miedo”.

Palabras de Sabiduría para Cualquier Momento

Se me ha pedido que diga algunas palabras para estos momentos “X”. Todo el mundo sabe a lo que se refiere la letra “X” cuando la usamos a nivel coloquial y queremos expresar algo que no sabemos cómo expresar, es decir, que no sabemos si queremos ponerlo en un extremo o en otro.

Uso “X” ahora mismo, cada vez me cuesta más definir las cosas, no porque no tenga palabras, tengo las mismas que todos los demás, sino más bien porque conforme pasa el tiempo, debido a mi practica personal, la definición de las cosas de acuerdo a querer decir algo que exprese algo concreto o definido tal y como se entiende a nivel ordinario, se hace más difícil. Esta dificultad es natural, ya que uno, en su práctica está intentando liberarse de los extremos y de las percepciones incorrectas de lo que percibimos, y por este proceso, uno llega a un lugar donde “X” es muy importante, ya que “X” es el potencial de todo, que a la vez es el vacío de las cosas, que no quiere decir la no existencia, sino su realidad última.

Todos los seres perciben dos tipos de “realidades”, la “externa” y la “interna”. La externa es lo que nos aparece fuera de nuestra mente, es decir, abarca desde la percepción y experiencia de nuestro propio cuerpo, hasta la percepción de la estrella más lejana. La interna es lo que nos aparece en nuestra mente, es la experiencia de lo que sentimos. Aparte de estas dos, no conocemos otras realidades.

La externa, depende de varios factores, los cuales se pueden dividir en dos: lo que aparece de acuerdo a una interdependencia fenoménica, es decir, lo que aparece de acuerdo a unas leyes de interdependencia que no están provocadas por nadie o nada concretamente, sino que forman parte de todo lo manifestado y las leyes o fuerzas que lo rigen; y la percepción del observador u observadores de esos fenómenos, los cuales están sujetos a ciertos tipos de factores que hacen que puedan percibir esos fenómenos de esa manera (estos factores pueden estar relacionados con cultura, tipo de sociedad, tipo de intelecto, educación emocional, patrones y tendencias en diferentes niveles, acuerdos sociales etc.).

La realidad interna, depende también de otros factores, los cuales, están relacionados con lo dicho anteriormente, pero que se dan a unos niveles mucho más sutiles, ya que la experiencia de este nivel interno depende también de causas y fenómenos que no se pueden percibir o entender fácilmente, como por ejemplo las tendencias kármicas, basadas en semillas plantadas en otras vidas, o simplemente en esta vida. Estas tendencias kármicas suelen ser causas muy sutiles, que poco a poco se manifiestan de una manera evidente, afectando plenamente a nuestro mundo cotidiano. La realidad interna también se puede dividir en dos partes: los fenómenos cambiantes que ocurren en los niveles más sutiles que el propio cuerpo (que son: sensaciones, percepciones, y factores mentales); y la consciencia en sí. Esta conciencia en sí se subdivide también en dos formas de apariencia, una sujeta a la confusión, es decir, a una idea incorrecta de lo que esa consciencia es en realidad, y otra no sujeta a esa confusión, la cual se podría llamar el estado real o natural de la consciencia despierta en sí misma, éste es el estado en el que sí hay reconocimiento de lo que la consciencia es.

¿Para qué toda esta TRACA?, pues muy sencillo, las tracas sirven para despejar la mente ¿no?, pues bien…sigamos. Voy a explicarlo de una forma muy sencilla y muy clara.

Todos tenemos un “destino”, que de alguna forma cada uno debe conocer, aunque a nivel cotidiano experimentamos que ese destino es casi como una imposición o fuerza mayor, es decir, los que crean en Dios dirán que es el destino impuesto por Dios, y otros dirán que es el destino que me marca la Madre, u otros dirían que es el destino que me impulsa el Espíritu. Pues bien, ese destino viene y es “X”, pero a groso modo, ese destino viene marcado por todas las semillas kármicas (es decir, acciones) que hemos hecho desde que existimos. El destino es el camino que hemos hecho, el cual lleva una trayectoria, una dirección, que aunque vida tras vida, suele tener periodos de envolvimiento en aspectos generales de cada vida, en realidad, este destino (la fuerza de todas nuestras acciones desde que existimos) tiene una inercia, un impulso que viene de la reunión de todo lo que hacemos, pensamos, sentimos, queremos etc., etc. Esto tiene una fuerza enorme, es la fuerza del karma, y es tan grande, que parece que nos sobrepasa, como que viene o se da de acuerdo a fuerzas externas a nosotros, pero no es así, es más bien la fuerza de nuestra consciencia vehiculizada en las formas que vamos adquiriendo, tanto formas de existencia, como acciones de acuerdo a esas formas, y esto es el gran flujo de nuestra existencia o ser, que se manifiesta en cada percepción y experiencia que tenemos, tanto la externa como la interna. Esto quiere decir, que todo el poder de todo lo que percibimos, ha sido generado desde “dentro” de la consciencia” y se manifiesta “fuera”, (que no es fuera, pero lo llamamos así). En este sentido nos podríamos preguntar ¿pero entonces, existe un “fuera” (algo fuera)? De acuerdo al último nivel de percepción, no, no existe un “fuera”. Existe una percepción individual o grupal de algo, pero eso no está “fuera” como si esto quisiera decir “aparte de nosotros”, es decir, aparte de nuestra consciencia; ese “aparte de nuestra consciencia” no puede ser, porque si no, ¿quién puede ser testigo de que hay algo? Esto quiere decir, que todo lo que percibimos, sea individual o grupal, forma parte de nuestra consciencia, individual o grupal.

Con esto solo quiero llegar a explicar varios puntos.

Cualquier persona que no practica un camino genuino de autoconocimiento, no puede evitar estar sujeto a todo lo que promueve una percepción confusa de la realidad (sea externa o interna). Una persona no entrenada en ningún proceso o camino de autoconocimiento no posee las herramientas para poder purificar o liberar esa percepción confusa, por lo tanto, está sujeta a todo tipo de distorsiones, tendencias negativas, descontroles, experiencias no deseadas y un sinfín de situaciones sobre las que no hay conocimiento ni control.

Cualquier persona que sí practica un camino de autoconocimiento, o tiene el ánimo y la intención, como mínimo, de usar un camino de autoconocimiento para descubrir cual es la realidad verdadera, tanto de sí mismo como de su mundo de percepción, esa persona solo hace dos cosas: una es cumplir con su destino, que aquí también se puede llamar deber, es decir, lo que cada uno sabe que tiene que hacer, lo que, como he dicho antes, viene determinado por todos nuestros actos pasados, por lo que hemos acumulado durante todas nuestras existencias, y que en cada vida concreta se manifiesta como el destino de esa vida, lo que tienes que hacer y lo que tienes que conseguir. Y dos, es practicar el camino de autoconocimiento con tal determinación y convicción, que uno pueda llegar al nivel máximo en esa vida de acuerdo a la meta de ese camino.

Con todo esto quiero decir, que sea lo que sea que un practicante tenga que hacer a nivel interno o externo que se acomode a su deber y destino, ¡esto lo tiene que hacer!, aunque de una forma totalmente desapegada y desinteresada, a la vez que dedicada e integra, no vale hacerlo a medias, a regañadientes etc., ¡ hay que hacerlo de forma completa!, hay que cumplirlo, pues si no lo cumples, nunca te liberarás del karma; esto es lo que se llama Karma Yoga, es decir, el camino del uso de la acción desinteresada pero integra y consciente, la cual nos va a ayudar a purificar nuestras tendencias y consciencia, para así llegar al Yoga, la unión con la realidad verdadera (aunque esto es una forma de hablar, ya que la unión es eterna, pero debido a la confusión, sentimos que estamos separados de esa realidad verdadera,… bueno a ver si luego explico algo más sobre esto).

Por otro lado, tal practicante, no solo tiene que hacer lo que se ha dicho antes, que está más relacionado con su actividad, sino que sobre todo, (y digo sobre todo porque  es aquí donde recae gran parte del peso donde un practicante debe poner todos sus esfuerzos y energía), un practicante debe dedicarse a investigar o reconocer lo que él es en realidad, lo que se llama “ATMA VICHARA”, es decir, la investigación sobre tu verdadera entidad o realidad, que implica querer ver o investigar (“visión Profunda”) lo que somos a nivel esencial, no lo que creemos o imaginamos o filosofamos que somos o podemos ser. Es decir, que uno investiga de forma directa lo que uno es, más allá de cualquier cosa que aparece, más allá de cualquier manifestación o experiencia que exista. ¿Por qué es aquí donde recae la gran parte del peso del practicante, del yogui?, porque sin esto no hay liberación, no hay sabiduría, no hay iluminación, no hay despertar.

Ahora, entramos en el corazón de todo lo que he dicho hasta aquí.

No importa lo que esté pasando fuera, no importan los enemigos o amigos que hayan, no importa si todo va como espero o quiero o no, si estoy cómodo o no, si me apetece algo o no, si mañana será mejor o no, o si será peor y entonces qué…, NADA DE ESTO IMPORTA, ¿sabéis por qué?, porque cuando dormimos no nos importa, porque cuando uno cae inconsciente no le importa, incluso si uno está consciente, ¿cuántas cosas no nos importan?, a veces nos importan unas cosas y a veces nos importan otras. En un momento dado esto me importa, y al siguiente momento me deja de importar, ¿por qué?, porque todo depende de las circunstancias del momento y de nuestra forma de percibirlo, la cual está sujeta a nuestros conceptos sobre ello. Si creemos que es malo lo que vemos o lo que nos pasa, nos importa, pero si en cierto momento hay otra cosa que es todavía peor o mejor, eso nos deja de importar casi al instante, y de pronto ya no es tan negativo, incluso lo vemos positivo. Todo esto solo quiere decir, que lo que percibimos no solo es circunstancial, sino que es irreal.

Un practicante tiene que descubrir qué es real y qué es irreal, no como un fenómeno externo, no como una verdad o mentira externa, o que alguien diga o proponga, sino como una experiencia directa. Cada uno debe resolver dentro de su mundo de experiencia, percepción y conocimiento, qué es verdad de todo eso y qué es mentira. Un practicante solo debe querer despertar a la realidad verdadera, vivir en la verdad, y todo lo demás, no debe importarle, ¡porque todo lo demás es un show!, es el despliegue de la luz de la consciencia, no existe aparte de ti; estoy hablando desde el punto del camino del autoconocimiento, estoy hablando para los que todavía quieren vivir en la realidad de lo que ES, no para los que todavía quieren vivir en un mundo de acuerdo a sus conceptos, emociones y entidades, estos que hagan lo que deseen o puedan, pero para los practicantes solo hay un destino, una meta, un fruto, un estado, y es Reconocer la Verdadera Realidad de lo que ES.

Esa verdadera realidad de lo que es, no está fuera, ni dentro, ni en medio, está por todos lados, ES LO QUE ES, y nada más, no se puede definir, ni limitar, ni conceptualizar, ni temporalizar, no se puede ubicar, ni apuntar, ni siquiera se puede esconder, es AUTOEXISTENTE, AUTOEFULGENTE, y AUTODESPIERTA, no necesita de nada ni nadie para ser lo que es, no necesita ni depende de si la ves o no, de si quieres verla o no, ella siempre ES, siempre está, en los ignorantes y en los iluminados por igual, ella no tiene predilección, ni cae en extremos, ni de visión, ni de percepción, ni de esfuerzo.

La Consciencia Pura Totalmente Despierta eres TÚ, es el YO, es el observador, el que percibe, el que está ahí, a cada momento, eternamente, el “X”, sin nombre, sin cuerpo, sin forma, sin características definibles o encontrables, es el Todo del Todo, y la Nada de la Nada. ES, pero no es algo concreto, y sin ser nada definible, lo manifiesta todo, continuamente como los rayos del sol que emanan de forma natural, sin esfuerzo, sin ninguna intención, y en realidad sin ningún propósito, ellos son lo que son y ya está, no piensan, “voy a beneficiar a estos o a aquellos, de esta forma o de otra”. Pues nuestra Realidad Verdadera es igual, lo manifiesta todo, está ahí, sin ser nada concreto, es la revelación constante del Todo, que en esencia no es Nada. No depende de alguien, aunque creamos que existe ese ALGUIEN, ni tampoco es simplemente nada, aunque digamos que no se puede definir o encontrar. ES LO QUE ES eternamente, continuamente, perfectamente.

En este camino, la iluminación se llama “RE-ILUMINACION”, porque lo que tú eres, lo eres, lo reconozcas o no lo reconozcas, ¿o es que alguien puede decir que no es, que no existe? ¿o es que no debe existir primero para decir que algo no existe? Ahora, el punto clave es, ¿Qué es eso que Existe? ¿Cuál es su Realidad? ¿De qué está hecho? Ver esto se llama Realización o YOGA.

Os Invito a que dediquéis vuestro tiempo a lo que tiene sentido, porque, lo que aparece desaparecerá tarde o temprano, subirá y bajará como las olas, hagamos más o hagamos menos, queramos o no queramos, nos siente bien o nos siente mal, nadie puede controlar la manifestación, pero uno sí puede ver desde el lugar correcto, uno sí que puede saber la esencia de las cosas, uno puede liberarse de la confusión y del sufrimiento, ESTO SI SE PUEDE HACER, ¿por qué? Porque nuestra esencia ya Es, es pura, ya está libre, en sí misma y por sí misma, de todas las imperfecciones, errores y desviaciones. Nuestra esencia que ES LO QUE ES, Consciencia Pura Absolutamente Vacía como el Espacio, El Potencial de la Gran Iluminación de Todas las Cosas, ES LO QUE ES ETERNAMENTE, nosotros somos ESO ahora y siempre, no por un acto de ingenio, lucha o logro, sino como PURA PRESENCIA ESPONTANEA. Inamovible y trascendental es su esencia, luminosa y clara en su carácter, y totalmente penetrante y expresiva en su manifestación. Los tres cuerpos de la Realidad Verdadera son uno en nosotros mismos, es por esto, que el mundo y yo no estamos separados, somos uno eternamente, y todo es puro y perfecto, todo existe ya en un estado AUTOLIBERADO desde el principio, o sea, eternamente, de forma natural, ni nadie es esclavo, ni nadie se libera, … todo eso es solo una ilusión. Todos Somos Ya Libres. ETERNAMENTE LIBRES.

Om Namo Bhagavate Gurudevaya, Buddhaya, Maheshvaraya, MahaShaktimaya…

TT ó “X”