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Sin elaboración y sin fijación: La Meditación.

6 abril 2020

Por el beneficio de todos los seres y bajo el paraguas del guru, voy a continuar con esta simple pero directa instrucción sobre la Esencia del Corazón Más Profunda.

Sin Elaboración y Sin Fijación: la Meditación

Cuando en Dzogchen se habla del proceso de la realización, en general hace referencia al proceso de la visión, la meditación, la conducta o acción y el fruto. La diferencia con otros procesos es que en Dzogchen, uno no evoluciona de un nivel a otro, como si de diferentes esferas de experiencia se tratara, sino que en Dzogchen, uno simplemente madura lo que ya Es, dentro de la propia continuidad del ser o la consciencia, es decir que aquí, desde que uno activa la visión y ve la naturaleza esencial de la pura consciencia no dual, uno ya no hace otra cosa. Esto quiere decir que en esta visión no hay evolución, no hay cambio, no hay perfeccionamiento, ya que, lo que Es, ya es perfecto primordialmente.

Lo que ocurre en este proceso y desde este punto de vista, es que uno comienza reconociendo lo que es la realidad innata a través de la visión, aprende a aposentarse en ella por medio de la meditación, usa la conducta o acción para integrarla a la apariencia y movimiento de todos los fenómenos, y finalmente entra en el samadhi natural del fruto, que es donde se manifiestan todas las cualidades de la mente iluminada. Pero que quede claro que, en este camino, no hay evolución en la propia naturaleza esencial de la consciencia en sí, es decir, que desde el primer momento que se ve, hasta el momento de la completa realización, no hay cambio en eso que se ve, en lo que ya Es; ya que, si hubiera cambio, ¿cómo podría sostener los títulos de primordialmente pura, eterna, perfecta, natural, espontánea etc.? Esto no sería posible. Si eso que Es, estuviera sujeto al cambio, ¿quién te dice que no puedes volverlo a perder debido a causas y condiciones? Y si puede perderse, ¿para que poner tanto esfuerzo en querer permanecer ahí? No tendría sentido luchar por algo que podemos perder. Aunque estas locas acciones son lo más común en el mundo ordinario, en el camino espiritual, por fortuna, no tienen base.

Aquellos que, por diferentes razones, no pueden entender y ver lo que se explicó en la enseñanza anterior, en la que expliqué el acceso a la realidad verdadera de la consciencia por medio de la investigación y visión profunda, tienen primero que ejercitar samatha mahamudra, observando los pensamientos y separando el observador de lo observado etc., para luego poder entrar en la visión profunda. No explico aquí todo este proceso de observación, porque en Dzogchen, tal y como he dicho antes, uno se mueve desde la visión otorgada por la introducción a la naturaleza de la mente, a través de la estabilización en ella, hasta madurar totalmente en el fruto. En otros caminos, uno primero desarrolla otras cualidades y necesidades del proceso, y luego se practica calma o concentración mental, y de esta manera, uno se prepara para poder investigar correctamente para finalmente desarrollar la visión etc.

Para continuar con el tema clave de esta enseñanza, ahora vamos a introducirnos en el tema de la meditación:

Sostener con frescura y de forma directa la continuidad de la visión profunda, la cual hemos adquirido o despertado por medio de la introducción, o por medio de la investigación y el reconocimiento, esto es la esencia de la meditación.

Buddha Shakyamuni dijo respecto a la meditación: “Si la semilla de sésamo no se tritura, el aceite no se libera; por lo tanto, aunque uno posea la semilla del despertar, el Tathagatagarba, si uno no medita, no se libera”. La meditación se puede hacer con soporte o sin soporte. La meditación con soporte es el hecho de meditar sobre algo externo. La meditación sin soporte es cuando meditamos sobre la mente; aun así, dentro de la mente puede haber un soporte mental, como visualizaciones, mantras, bindus, etc., o puede literalmente no haber soporte, como es la meditación sobre el vacío o la consciencia en sí. En el caso de Dzogchen o Mahamudra, siempre se habla de la meditación sin soporte en todos los sentidos, ya que, en este tipo de meditación, uno no usa puntos filosóficos, ni manipula el proceso en ningún sentido, uno simplemente reconoce lo que Es la consciencia pura en su estado fundamental y se aposenta ahí.

Por lo tanto, ¿qué es la meditación en este contexto? Una vez que has sido introducido por el guru a la consciencia pura, o una vez que has investigado y reconocido lo que Es, ahora solo debes aposentarte o descansar en esa visión. Si esto no se hace, no se produce la acumulación de la visión, y si esto no se produce no puede haber liberación, porque no se puede generar la realización.

Esto sería como aquel que se conoce todas las medicinas posibles, pero cuando llega el momento en el que cae enfermo, no se toma la medicina correcta, por lo tanto, no se cura. O aquel que sabe cómo se hacen todos los tipos de ejercicios, pero nunca se pone a ejercerlos, por lo tanto, el efecto de fortalecimiento y desarrollo de sus músculos nunca se produce, por mucho que tenga el conocimiento del proceso. Esto quiere decir, que por mucho que hayamos sido introducidos a nuestra verdadera esencia, o por mucho que ya sepamos lo que es, si uno no se aplica a ello, si uno no se entrena en ello, si uno no madura en ello por medio de la meditación, cuando llegue el momento de tener que aplicarla, no tendrá la capacidad de poder usarla para entrar en la realización o poder usarla para no dejarse influenciar por los obstáculos.

Es decir, si uno no ha entrenado, no ha ganado experiencia, o no se ha familiarizado con la visión por medio de la meditación, cuando en un momento dado tenga emociones aflictivas, no sabrá llevarlas al camino e incorporarlas a la consciencia pura, por lo tanto, se verá arrollado por ellas; o cuando llegue el momento de la muerte, se dará cuenta de que ya es demasiado tarde, y de que en ese momento ya no tiene tiempo para ponerse a madurar aquello que no hizo antes. Es como el que sabe cómo nadar, pero nunca se entrena, entonces cuando tiene que usarlo para defenderse de algo o para salir de un problema, se da cuenta de que no ha desarrollado la habilidad y la resistencia suficiente, y se ahoga. Por todo esto, es imprescindible acostumbrarse a la visión, y esto se consigue mediante el proceso de aprender a aposentarse en la consciencia pura, sin artificios, sin pensamientos, sin limitaciones y sin fijaciones.

Si nuestra meditación está basada en mantener ciertos puntos de referencia, entonces nuestra meditación será fabricada, será dependiente, estará sujeta a los límites, conceptos y creencias de la mente de pensamientos, con lo cual, nuestra meditación no puede ser natural, por esto, la meditación sin elaboración es la esencia de la meditación.

Para poder mantener la continuidad de la visión directa de la esencia de la consciencia, uno debe saber cómo descansar de forma natural y espontánea en esa esencia, en Eso que Es, y permitir que todo lo que surge o se manifiesta, así lo haga sin ningún tipo de fijación, por esto, la meditación sin fijación es la esencia de la meditación.

Aquí, en esta meditación, no hay objeto de intelecto, sino más bien, conforme las experiencias de los objetos sensoriales surgen, uno deja que se liberen en la propia esencia de la consciencia primordialmente pura y vacía, presencia espontánea y natural que simplemente está despierta, esto es la esencia de la meditación.

Mientras uno está en la visión, tarde o temprano surgirán cosas de forma espontánea, es decir, no es que alguien las produzca. Si la esencia de la mente es vacía en su estado puro original, y todo lo manifestado sale de ese estado, entonces dentro del espacio sin obstrucción existe el potencial de cualquier manifestación, libre de extremos (es decir, que lo que surge está más allá de la descripción conceptual, o sea que surge sin ser esto o aquello), lo que significa que toda manifestación es originalmente pura y vacía como su propia esencia, entender esto, es la esencia de la meditación.

Resolver todos los fenómenos que aparecen dentro de la esencia pura de la consciencia primordialmente vacía y despierta, eso es la esencia de la meditación.

En esta meditación de la esencia del corazón, uno no se distrae porque no cae en fijación, por lo tanto, no fijación y no distracción, son la forma de permanecer en el estado natural de la visión, mantener esto es la esencia de la meditación.

Cuando la energía dinámica de la consciencia pura se mueve, se producen manifestaciones. Si uno simplemente las deja ser, sin irse con ellas y sin suprimirlas, si simplemente se mantiene un estado fresco y naturalmente despierto dentro de su propia consciencia, entonces, al igual que la visión fresca y natural de un niño cuando ve los cuadros de un museo, nuestra consciencia y las apariencias que surgen, no interrumpen el estado naturalmente claro y luminoso de la propia esencia, esto es mantener la esencia de la meditación.

Si empezamos a corregir todo lo que surge, si empezamos a desear que sea de otra manera, si empezamos a rechazar lo que no nos gusta, entonces se produce el enrarecimiento de la percepción naturalmente pura de nuestra propia consciencia despierta sin límites, y la desviación es que uno cae en apego y rechazo intelectual, lo cual promueve el karma y la repetición de los estados de samsara.

Así, uno tiene que ser capaz de ver o darse cuenta de que todo lo que surge dentro de la experiencia de la propia consciencia, solo es una manifestación de esa consciencia, que es algo que sale, se experimenta y se disuelve de nuevo en la propia esencia de la consciencia, por lo tanto, todo está hecho de la esencia de la consciencia. Esto no es filosofía, esto es la experiencia directa de aquellos yoguis que ven desde el lugar correcto la verdadera realidad de lo que la consciencia Es, y no desde una mera imaginación.

¿Se modifica en lo más mínimo el estado de la consciencia pura que observa, a pesar de las innumerables apariencias que surgen? ¿se altera de alguna manera la pantalla, a pesar de las innumerables imágenes que se proyectan sobre ella? ¿es que el fuego la quema? ¿es que el agua la moja? ¿es que la apariencia de una forma limita el estado natural de amplitud de la pantalla? pues entender esto, es saber permanecer en el estado puro y fresco de la mente despierta, totalmente clara y vacía, totalmente libre de ser cualquier cosa o poseer alguna característica, esto es estar en la pureza primordial, y esto es la esencia de la meditación.

Ahora, entender la liberación de los pensamientos es crucial. Estando en la visión, dentro de ese estado de ser consciente, totalmente vacío, ilimitado, sin origen, pero absolutamente despierto, lúcido y claro, un pensamiento surge. No surge porque ha sido creado por alguien, pues ya hemos visto que dentro de la consciencia no hay un alguien o algo desde donde salen las cosas, sino que la esencia de la consciencia es vacía, y por lo tanto, todo lo que surge de ella es igualmente vacío.

Si en el momento en el que un pensamiento surge, lo reconocemos inmediatamente y lo dejamos en su estado natural, su flujo se rompe, es decir, que ese pensamiento, en vez de enredarnos y confundirnos como antes, simplemente es auto-liberado en la esencia de la consciencia, la expansión del Dharmakaya. De esta forma, ese pensamiento se manifiesta como la expresión de la sabiduría innata, ya que, ahora ya no está aparte de la consciencia primordialmente pura, es decir, que conforme surge, lo reconoces como automanifestación, y lo experimentas como totalmente natural y espontáneo dentro su propia consciencia vacía y despierta. Esto es lo que se llama, la liberación de los pensamientos como Dharmakaya.

Cada vez que uno reconoce la esencia de todo lo que surge, uno está activando la Re-Iluminación. Debido a la falta de reconocimiento, antes, el surgimiento de la manifestación dentro de la consciencia pura solo servía como base para la apariencia de samsara y su sinfín de sufrimientos y emociones aflictivas, sin embargo, ahora, por el simple hecho de reconocer el pensamiento desde un estado de absoluta soltura y no distracción, permite que lo que surge se auto-libere en la propia luminosidad innata. Este es el gran secreto de la Re-Iluminación, aquí nos hacemos uno con Dharmakaya Samantabhdra, el Buddha Originalmente Puro, el Buddha que nunca entra en samsara.

Existen varias formas de explicación respecto a cómo se liberan los pensamientos, dependiendo de nuestro grado de habilidad, alerta e inmediatez en el reconocimiento. Se dice que, en el primer nivel de liberación de los pensamientos, éstos se liberan como cuando uno se encuentra con un amigo. Esto quiere decir que cuando antes surgía un pensamiento lo dejábamos pasar sin ser reconocido, como cuando te encuentras con un desconocido, (como cualquier pensamiento ordinario). Ahora, inmediatamente conforme surge lo reconocemos desde la esencia y lo dejamos ser, y esta es esta forma de liberación, es decir, ese pensamiento ya no es un estorbo, un enemigo, una distracción, sino que es como reconocer la cara de un amigo. ¡Ah, ahí estás! ¡sé quién eres! ¡todo está bien! Y esto hace que se auto-libere debido a ese reconocimiento. Este es el nivel primario de reconocimiento, porque por primera vez, uno es capaz de ver el pensamiento sabiendo lo que es.

Los niveles de autoliberación se explican de la siguiente manera: en el ejemplo de la serpiente con un nudo, se simboliza el hecho del principio de la autoliberación espontánea de los propios pensamientos. Cuando una apariencia o pensamiento surge, si simplemente somos capaces de mantener el reconocimiento de la consciencia pura y dejamos (desde ese reconocimiento) que el pensamiento siga su curso, entonces experimentamos como el pensamiento, que es como el nudo de una serpiente, es capaz de liberarse a sí mismo de forma natural, porque esa es su naturaleza. De esta forma, aquí se entiende que no es que la consciencia haga algo para liberar ese pensamiento, sino que es la propia naturaleza del pensamiento la que hace que se auto-libere.

El siguiente ejemplo es el del dibujo en la superficie del agua. Esta analogía marca el momento en el que nuestra estabilidad en la consciencia pura es mucho mayor y nuestro reconocimiento del pensamiento tiene un mayor grado de efectividad y diligencia. De esta forma, el surgimiento empieza a originarse desde el principio como algo vacío de forma natural, por lo tanto, conforme surge, inmediatamente y sin esfuerzo, empieza a disolverse. Aquí la claridad cada vez es mayor y los pensamientos se empiezan a ver como movimientos vacíos.

La última forma que se describe en los textos es el ejemplo de un ladrón entrando en una casa vacía. Esta analogía simboliza que la entrada y salida del pensamiento, (el ladrón), son totalmente puras, totalmente limpias, porque el ladrón, (el pensamiento), no afecta al propio espacio de la casa vacía, que es nuestra consciencia, es decir, no hay beneficio ni daño en su apariencia, pues el pensamiento ya no puede robar nuestra presencia. La estabilidad sobre nuestro reconocimiento de la consciencia pura es total. Esta es la forma de liberación que expresa la absoluta ecuanimidad entre nuestra mente y las apariencias.

Generalmente, lo que significa y a lo que se refiere la meditación, es al acto de pararlo todo y dedicarnos exclusivamente y de una manera concentrada a llevar de forma activa la aplicación de la visión para poder establecernos en ella. Esto suele hacerse primero en sesiones cortas, en donde uno directamente recuerda la introducción que recibió del guru, con lo que uno directamente se aposenta en Eso, o investiga y reconoce y entonces mantiene en descanso la frescura del reconocimiento, es decir, prolonga la visión. Aunque es bueno que si durante el día si tenemos momentos en los que podemos recordar la propia visión, lo hagamos, el énfasis en esta fase recae sobre todo en el hecho de ganar cierta maestría o madurez en la estabilidad de la visión de una forma que preserva el estado claro e intacto de esa visión, es decir, dedicándonos lo más exclusivamente a este proceso.

Tarde o temprano, la visión se irá alargando de forma natural, y si realmente estamos decididos a llevar este proceso a su meta, llegará un momento en el que tendremos que estar de forma ininterrumpida en nuestra propia esencia, manteniendo el reconocimiento de que todo lo que surge y se experimenta, es una manifestación de la energía dinámica de nuestra propia consciencia primordialmente pura y vacía.

Dicho de otra forma,  en la meditación se pretende que, además de que el reconocimiento de la esencia de la consciencia pura se mantenga intacto, todo lo que surge debemos incluirlo en esa consciencia, debe auto-liberarse en esa consciencia, y así, lo que surge ya no es un obstáculo, sino que favorece e incrementa la propia sabiduría innata de forma natural, es decir, que el propio surgimiento de las manifestaciones vacías de la consciencia pura, es capaz de incrementar nuestra realización. Esto es un milagro. Esto es lo que significa Trekcho, romper a través de la solidez. A partir de ahora, podemos empezar a entender realmente, que la esencia de todas las cosas es movimiento o energía dinámica, que se da desde la unión de la consciencia y el vacío.

¡SARVA MANGALAM!

¡Que esto sea auspicioso para infinitos seres!

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